estatuas de amor y de hielo

«estatuas de amor y de hielo»

llave hermosa y peligrosa que entre otros peligros vuelves finito mi pecho tanto llenarlo de cosas

que revives en mi memoria el abrazo sempiterno de todas esas estatuas de amor y de hielo y de abrazos

fotografía de momento con tus risas mudas tus eternos sueños tus lágrimas de cemento

creo que eres mi verdadera dueña

creo que soy todas las yemas de tus dedos

mira que mi optimismo es perfecto pero, hermana de Ulises, a la primera de cambio me sorprendes por la espalda

y me llevas a jugar un rato a tu arenero

llenamos todo el espacio de miradas infinitas música y caricias, para caernos luego

yo a mi bella rutina, tú al más puro silencio

vuelve cuando quieras, princesa de fuego

que me siento cómodo sin mi cerebro

mira que te estaré esperando

mira que no soy yo sin mis recuerdos

cualquier martes

«cualquier martes»

caminar de vaguito buscando caminar depredando cabos llenos de labios caminar

al costado del borde caminar errante preguntante desafiante desaislante caminar

por el costado de afuera del borde y sin caerse caminar

porque uno es el abismo y el camino es de aire limpio e incobarde

porque se camina aunque se esté sentado y aunque sea martes

caminar siendo momento

caminar para nutrirmatar la mente en un eterno hacia adelante

entre aves cobardes -pero dueñas-, entre caracoles con el pecho mojado, caballos contentos, vacas que son yo, entre cachorritos muertos

entre yuyos, palabras aburridas, rayos de sol, esas infaltantes personas desocultadas e incómodas interrumpientes interrumpidas

y algún que otro camión antipensamiento de esos ruidosos como universos

caminar por caminar por despedida por digestión digresión dispersión por mera cachetada sorpresiva

caminar improvisando cada paso con la misma liviandad con la que autoplagio mis versos

pensando pero sin pensar caminar

huyendo de la sal caminar

caminar de destapación impaciente cuando a uno de repente le da calor

como naciendo hacia la más sorda más libre y más propia poesía

caminar

caminar

caminar

chorreando mis pies inmovilidad y silencio

pienso que me muevo

pero soy un par de ojos quietos

apenas soy aquí y ahora

cualquier martes y siempre, es la vida quien camina

amo la lluvia

«amo la lluvia»

amo la lluvia

en todas sus formas

(sí, todas)

tal vez por eso amo todo lo que me regala el universo

la música y tus abrazos son lluvia

y los días las semanas los meses

y mis errores -que llueven por todos lados todo el tiempo

y con su humedad enriquecen el suelo

sobre el que crece el tallo firme y despierto de mi éxito

tu mirada es lluvia estival

fresca y caliente

lluvia con sol

lluvia

sobre el mar

y también es lluvia corriendo desnuda por el universo mi afán por abrazar

y también el aire que inunda mis pulmones

cargado de eterno retorno

(pero también y siempre) de novedad

y también son lluvia los desiertos del habla, los momentos sin lenguaje que me dejan sin cerebro

y allí es donde (te) encuentro

mi mar, mi lluvia, mi desierto

abierto

«abierto»

nada está cerrado en el universo cuanto menos está abierto hacia adentro pero con la luz apagada y mucho menos yo que acabo antes de empezar y que nunca empiezo que ya llegué y que empiezo antes de acabar y que atravieso el sol en mi bote de parafina y que (me) doy risa todo el tiempo como de arroz lloviendo como de hiena acostumbrada como de erizo contento como de viento menos yo que aprendo-todo-el-puto-tiempo que vivo abierto que soy el tiempo pero

a veces

quisiera caminar más lento no pisar el ser antes del descubrimiento no ser la ballena inercial y que no sea plancton tu humanidad despierta

sino mi mejor puerta