vivir alcoholizado

“vivir alcoholizado”

Pienso en jazz. Pienso volando.

Pienso cuánto le debo al alcohol en mi vida… ¡Demasiado!

Jamás podría devolverle tal cantidad de favores distribuidos. Favores con forma de libertad, con forma de mujer, favores musicales, literarios, favores con las caras y los abrazos de mis mejores amigos, favores que rezuman la experiencia infinita del error y la aventura, favores de buena fortuna…

Sin embargo, durante años he dejado el alcohol de lado.

(pienso, ahora, desde la ex-abstención)

Vivir alcoholizado es como casarse con la modelo más bella: al cabo de un tiempo, se desearán otros cuerpos, incluso menos agraciados, irremediablemente…

Vivir alcoholizado es escuchar la pieza musical que más te gusta una y otra vez, para siempre, sin descanso, hasta gastarla en tus oídos y ansiar el silencio que se nos niega con su tibieza…

Vivir alcoholizado es regalar las noches a un extraño desmemoriado, que no devuelve las noches que se le regalan, (pero que te cuenta que fueron divertidas, en parte…)

Durante años, he dejado el acohol de lado, y ahora me arrimo con miedo, con la vergüenza (quizás) del fracasado o del que se arrepiente…, …pues extraño el viento en la cara, la cornisa, ese empujón suave hacia la incordura…

Con una diferencia…

esta vez, nadie hablará de compromisos maritales,

mi canción preferida sonará apenas las veces necesarias,

la modelo tendrá cerebro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s