libertad

«libertad»

hoy por hoy, apenas le convido algún que otro bocado cuando viene a visitarme, contentándome quizás con insinuarle el vuelo tranquilo de mi mano derecha por sobre su lomo, tímida sombra de una caricia…, o entre las orejas, como quien no quiere la cosa. hace ya demasiado tiempo que nos conocemos y me cansé de cansarme de querer domesticarla.

obviamente.

siempre me canso de lo infinito. pero nunca dejo de querer abarcarlo, recorrerlo, comprenderlo…

lo que más me gusta es verla bailar. yo pensaba que las de su especie no bailaban… bueno, he pensado tantas cosas, ahora que lo pienso… por qué no? en fin: amo la forma en que refriega su silueta contra el espaciotiempo casi creando la mismísima música a partir de la que luego recrea estas ondulaciones indómitas que me contagian de ganas a destajo, pobre de mí: que no puedo bailar todo lo que puedo o podría si pudiera, pero no, inocente y manso ser de ojos pardos con mirada corta. observo.

y muero.

a veces, antes del error, nos quedábamos tomando mates hasta el atardecer. no sólo los mates se lavaban. también mi pecho, mis ganas, mi voluntad, mi envase, mi futuro. todo me lavaba esta hija de puta. la amo. la amaba. la amo.

pero ya no.

es decir, sí, la amo, pero ya no nos quedamos tomando mates hasta el atardecer y se lavan los mates y mi pecho mis ganas mi voluntad el envase y hasta mi futuro que ya no es tan oscuro, porque cometí el error.

cosas de la vida, vio? cometí el error de preguntarle si sería mía.

jajajajaja…

(carajo)

…fue como esos errores que terminan dejándolo a uno mejor parado que antes, vio? son como cuando el cielo se cansa tanto de limpiarnos el monte a base de lluvia y cachetada, …que si mirás bien fijamente hacia adelante, te llegás a ver el lunar en la espalda. y así fue, luego del error…, pero con el futuro.

así es, el error más grande fue mi mayor victoria. e innecesaria.

a ella…

jajajaja…

que siempre fue mía.

obvio.

Edito mis libros y necesito tu colaboración!

(Texto Importado desde Idea.me, ingresa al sitio clickeando aquí y busca mi proyecto para colaborar con el financiamiento colectivo de mi obra)

Portada 4 Tapas con Formas de Pago.jpg

Gracias por obsequiarme un minuto de tu tiempo. Sé que vivimos a las corridas y de verdad aprecio el gesto.

Mi nombre es Diego, nací en la provincia de Santa Fe, Argentina, pero me he estado mudando infinidad de veces desde entonces, siempre buscando libertad, independencia, siempre buscándome.

Y siempre encontrando: belleza y aprendizaje. También encontré dos pasiones que me definen más allá de mis deseos personales: el taichí y la escritura.

Hoy, ambos convergen en mi último libro, “Taichí, aquí y ahora”, que presento junto con las demás obras de mi creación, en un solo lanzamiento editorial.

Hoy te ofrezco 7 paquetes de obsequios diferentes como recompensa por tu colaboración, al ayudarme a financiar la edición de manera colectiva. No busco fines de lucro, sino dar a conocer mi obra. Ten plena seguridad de que todo el dinero irá destinado a la edición simultánea de mis cuatro títulos y cada colaborador recibirá de acuerdo a lo aportado en esta campaña, que puedo realizar hoy, gracias a Idea.me y a la Editorial La Luna y el Gato, pero muy principalmente, gracias a VOS.

Mis libros:

Definitiva Taichí aquí y ahora.jpg

Taichí, aquí y ahora” contiene prácticamente todo lo que he aprendido en casi una década de sumergirme en la práctica y el estudio del taichí. Te vas a encontrar con un texto muy cercano, escrito desde la mirada del practicante (muy diferente a lo que hallamos por lo corriente en este tipo de libros, que suelen ser ajenos, distantes o fríos) que te ayudará a llevar una vida relajada y atenta a lo que es más importante. Practiques taichí o no, espero que leerlo te ayude tanto como a mí me ayudó escribirlo.

Definitiva Los nuevos (con subítulo)

«Los Nuevos”, una novela de suspenso y mucha acción, pensada para reflexionar nuestra propia existencia, que tiene la cultura zombie como excusa, pero sin ninguno de sus clichés. (Si sos consumidor de este tipo de literatura o películas, te vas a encontrar con un interesante detalle que podemos debatir una vez la hayas terminado de leer…)

Definitiva Líneas ígneas

Líneas ígneas” es la selección de mis mejores poemas. Desde hace pila de años escribo algo así como garabatos poéticos que, con mayor o menor fortuna, he ido difundiendo con diferentes motivos y propósitos: psicoanalizarme a mí mismo, ganar concursos literarios y -obviamente- conseguir novias… pero nunca editados en papel, hasta hoy.

Definitiva La función del autor.jpg

La función del autor”, un ensayo actualizado sobre la función que cumplen particularmente los escritores de ficción en la cultura de nuestro siglo, más allá de los soportes y de las épocas. Estoy convencido de que nosotros contribuimos de manera notable -aunque subrepticia- a la transformación social en toda su amplitud.

Estos son mis libros hasta el momento. La buena noticia es que, si estos lanzamientos son exitosos, me voy a poner manos a la obra con un libro de emprendedorismo que ya estoy pensando…

Quiero agradecer a la gente atenta y capacitada de la Editorial La luna y el gato, ya que gracias a sus agudos aportes, mi obra ha mejorado cuantitativamente, por lo que recibirás objetos de altísima calidad, sean cuales sean los títulos que escojas, incluso en sus versiones digitales.

Por favor, dale me gusta al video y compartí este enlace con personas a las que sepas pueda interesarles.

Agradezco inmensamente tu atención y tu aporte.

Diego.

Voy siendo como siento (8)

Conocí Tarija. Horrible ciudad. Pero tierna, humana y, sobre todo, cercana…
Turista desprevenido, me cacheteó su fealdad, pero aun así, la sentí más próxima que a mi admirada Buenos Aires.
Tarija y su api, sus pastelitos y su sopa de maní, Tarija y sus humitas asadas, dulces y tibias como el amanecer de Tarija; siempre con sus cholas y sus perros parias revolcándose en el viento, en el polvo y en el tiempo…
¿Qué es Tarija?
No una ciudad, ciertamente, más bien una mano abierta y ajada que la Pacha tiende a sus hijos hambrientos. Mano infinitamente generosa, pero vacía.
Tarija y sus habitantes de barro, pedacitos de humanidad tostados por el sol, abriéndose camino a machete por entre la carne de la tradición, forcejeando adormecidos entre el sabio antaño y el facilismo del hoy, escamas azucaradas de una serpiente que no cesa de mudar su piel.
Mas no me confundo…
Todos ellos, peces en el agua.
Toda Ella, Tarija, camuflada en la montaña.

He conocido muchas poblaciones (nunca serán demasiadas) que se recostaban en las serranías o que jugaban, con pereza, a las escondidas en la montaña… Todas ellas, iguales entre sí.
Como las personas.
Distinto nombre, quizás, pero no me engañan, a todas las peina el mismo viento, las nutre igual raíz: todas suspiran atadas al universo (…más que a las nacionalidades!)
No hace mucho me enseñaron eso,
entre mate y mate,
entre verso y verso…
por eso mi libertad, sin herrumbre,
sabe ahora desplegar sus alas,
y por eso mi mirar,
-más que visión, latido-
abraza a todo
y se aferra a nada…