La Función del Autor en la Actualidad. (Ensayo, 7/7)

4.2. Finalmente: el rol del autor

4.2.1. El autor como catalizador del cambio social; el arte como “fuerza estructurante”

Hemos descartado la teleología desde el principio mismo de nuestro ensayo. Dando por hecho, entonces, que no hay una “misión” que cumplir, ninguna ética, ningún activismo de ningún tipo, volvemos a la pregunta acerca del rol del autor: ¿Cuál sería éste? ¿Por qué? ¿Para qué?

Dependientes del hombre, los saberes son los verdaderos catalizadores: ellos contienen a la ciencia, a la tecnología, a la ética, como afirma Buch, pero también comprenden al arte, a toda la producción artística. Si concebimos la sociedad como el sector en que se unen el agua dulce del río y el agua salada del mar: es allí donde actúa el autor. Su función de catalizador modifica el curso natural de las cosas, o al menos, la velocidad en la que suceden. Algo que no huelga explicitar aun a riesgo de repetirnos demasiado, es que el rol del autor de obras dramáticas, en tanto que catalizador del cambio social, es el mismo que el de los demás artistas. Así como el de los demás difusores o investigadores de los otros saberes (ciencias, tecnologías, religiones, etc.), pero atendiendo a las especificidades que hemos descripto a lo largo de este ensayo. Podría no existir, pero no es intercambiable.

Hablando desde una perspectiva socio-económica, también podríamos decir que el rol del autor es proveer de recursos económicos a éste, pero hoy por hoy eso no se cumple en su mayoría (y mucho menos, por desgracia, en el tercer mundo; …sucede, sin embargo, que al institucionalizarse dicho rol, ha ido adquiriendo otros engranajes que tienen necesidades y funciones por sí mismos, propias: No podríamos decir que “la función del autor” es sustentar económicamente al mismo autor, pero sí, que el autor escribe para su propio sustento. Uno de esos “engranajes” es el “lector”, otro, entonces, el bolsillo del autor…), además de que esto no hace más que ubicar a la disciplina entre cualquier otra, pero sin la especificidad con la que cuenta un plomero, un ingeniero civil, o un periodista. En cambio, nos detendremos a ver qué especificidades posee el rol para el autor. Tal como hemos sugerido, ¿tendrán que ver estas especificidades, con la explicitud, la consciencia y la espontaneidad?

La función de todo ser humano es, biológicamente, reproducirse; y éticamente o religiosamente, la realización personal, o simplemente: ser feliz. Por lo tanto, la parte catártica del arte del autor, en tanto y en cuanto lo acerca a la felicidad ―expresión, catarsis, reconocimiento, …― no entra aquí como especificidad de la respuesta: La función del autor más tiene que ver con dar información. Y la cuestión, antes que qué información dar, es de qué manera hacerlo: Al respecto, es muy inspirador lo que (desea más que) sostiene Reszler, con su frase: “el arte, salido del pueblo, se dirigirá al pueblo” (Reszler, 2005, p. 50). La idea es enorme y fructífera a más no poder si la relacionamos con el arte actual parte del “ranchito” egoísta del individuo que no busca más que llegar a otro individuo (que no necesariamente es el lector-espectador). Es la crítica constructiva de la forma de ser del arte actual, en donde el autor serializado produce obras serializadas para el individuo serializado.

«Lo “público” se encuentra colonizado por lo “privado”. El interés público se limita a la curiosidad por la vida privada de las figuras públicas, y el arte de la vida pública queda reducido a la exhibición pública de asuntos privados y a confesiones públicas de sentimientos privados (cuanto más íntimos, mejor). Los “temas públicos” que se resisten a esa reducción se transforman en algo incomprensible. […] Compartir intimidades, como no cesa de señalar Richard Sennett, tiende a ser el método preferido, sino el único restante, de “construcción de comunidad”. Esta técnica de construcción sólo puede dar a luz “comunidades” frágiles y efímeras como emociones dispersas y erráticas que cambian de objetivo sin ton ni son, a la deriva en su búsqueda infructuosa de un puerto seguro: comunidades de preocupaciones compartidas u odios compartidos ―pero en todo caso comunidades “perchero”, reuniones momentáneas alrededor de un clavo en el que muchos individuos cuelgan sus miedos individuales y solitarios.» (Bauman, 2006, p. 42-43)

Desde nuestra postura evolucionista, el autor tiene el poder de favorecer o inhibir el cambio social. Así como la flexibilidad genética favorece la evolución, el papel que desarrolla el autor dentro de una sociedad favorece el cambio, sin entender a este último como “Progreso”, ni como avance con carga ética. Pero aunque este poder, o esta función, no es algo que pueda ejercerse a consciencia, ni implica necesariamente que deba ser ejercido (nuevamente, a consciencia) inexorablemente, en un punto, se vuelve electivo. (Si no existiera este poder, no habría habido tantas hogueras de libros –científicos, por supuesto, pero también literarios– a lo largo de la historia.) A nivel consciente, si alcanzamos a vislumbrar todos estos contenidos, podremos, al menos en cierto grado, obrar de acuerdo a nuestro deseo, pues “quien entiende lo que ocurre y por qué ocurre, es libre”, diría Spinoza.

«Como ya se dijo, dar nombre al problema es una tarea intimidante, pero si ese sentimiento de incomodidad o infelicidad ni siquiera se puede nombrar, desaparece toda esperanza de remediarlo. No obstante, aunque el sufrimiento es privado y personal, un “lenguaje privado” es incongruente. Lo que se nombra, ―incluso los sentimientos más secretos, personales e íntimos― sólo es adecuadamente nombrado si los nombres elegidos circulan públicamente.» (Bauman, 2006, p. 74)

La decisión está en ejercer a consciencia la función de catalizadores, o rechazar ejercerla a consciencia, puesto que catalizadores seremos siempre, aunque no lo deseemos: sea facilitando o inhibiendo los cambios sociales.

Si decidimos ejercer nuestro rol, entonces, la autenticidad del mensaje es más importante que su contenido (más allá de que sea moral o políticamente correcto o no), autenticidad en términos de la relación de honestidad entre el autor y su obra, más allá de su deseo o no de “cambiar el mundo”, autenticidad, en términos de independencia, también: la obra debe ser expresión directa, sincericidio, antes que un medio para generar dinero a su autor, o reconocimiento de sus pares.

4.3. Ser o no Ser un Catalizador (o “Sobre la moral”)

«Para las personas que confían en su poder para cambiar las cosas, el “progreso” es un axioma. Para las personas que sienten que las cosas se les van de las manos, la idea de progreso resulta impensable y resultaría risible si la oyeran. […] Y las razones son fáciles de identificar. En primer lugar, la conspicua ausencia de un agente capaz de “mover el mundo hacia adelante”. En nuestro tiempo de modernidad líquida, la pregunta más acuciante, y a la vez más difícil de contestar, no es “¿qué debe hacerse?” (para hacer del mundo un lugar mejor y más feliz), sino “¿quién va a hacerlo?”» (Bauman, 2006, p. 142)

Hasta aquí, hemos escapado todo lo posible de la moral como eje fundante de nuestro discurso. Ya no lo haremos.

Hasta ahora, hablamos de compromiso del autor para con la obra; con nuestra búsqueda de la objetividad hecha a un lado, buscaremos ampliar dicho compromiso, intentaremos ahora alzar una voz racional y con peso argumental, en este vórtice de superficialidad descartable en que navegamos.

El autor debe sacarle el jugo a su rol de catalizador, ¿cómo?, incursionando con su introspección y su gran capacidad de observación, en aquel territorio inexplorado del que hablamos, tomando todos los riesgos, para volver luego a la superficie, provocando, a difundir las sus descubrimientos:

«La gente llama ideas peligrosas a las ideas nuevas. Si fueran honrados, deberían decir: peligrosas para mí. Bien mirado, una idea nueva es rarísima y es la respuesta de la inteligencia humana a una necesidad humana nueva, de ahí que las llamadas ideas peligrosas sean las únicas ideas necesarias. Lo realmente peligroso son las viejas ideas. Tienen la inmovilidad y la fascinación de la muerte. Claro que, hablando con sinceridad, el que corre verdadero peligro cuando aparece en el mundo una idea nueva es su inventor.» (Castillo, 2007, p. 126)

 4.3.1. Consciencia. Importancia de la información. Compromiso Social.

La incidencia del autor en el cambio social se efectúa a través de la información que éste brinda por medio de su obra. Stephen King podrá decirnos: “Y si crees que sólo es cuestión de informar, mejor que renuncies a la narrativa y te busques un trabajo de redactor de manuales de instrucciones.” (King, 2004, p. 173)

Pero no nos referimos a esta clase de información, ni tampoco a la apología o a la propaganda política, sino a la información que subyace de la consciencia de nosotros mismos como individuos y como comunidad, a la información que en cuanto es asimilada, deja de ser pasiva para pasar a ser conocimiento activo. Ahora sí tendremos a Stephen King a nuestro favor, pues así como dice la frase anteriormente citada, también afirma, en referencia a que debemos activar los cambios sociales por medio del arte, lo siguiente: “La vida no está al servicio del arte, sino al revés.” (King, 2004, p. 82)

De modo que hay dos veredas:

La de los defensores de “el arte por el arte” y de la proliferación indiscriminada, por un lado, y por el otro, la vereda de los que elegimos hacernos cargo: “Todos somos responsables de todo, por todo y ante todos. Son palabras de Dostoievski.” (Castillo, 2007, p. 117) Castillo también menciona na anécdota que vale la pena transcribir, no porque queramos decir nada con ella, sino simplemente porque la reflexión que suscita es tremenda:

«Jean-Paul Sartre, hacia los años setenta, pronunció una frase que recorrió el mundo y que puso en cuestión la buena consciencia de los literatos de su tiempo: «Ante un chico que se muere de hambre, La náusea no tiene peso».» (Castillo, 2007, p. 115)

Si nos informamos, tenemos más chances de activamente ante un obstáculo, sea para contrarrestarlo, destruirlo, o construir una opción alternativa. Sin importar la naturaleza ni el origen del obstáculo, sea cual sea, lo que usaremos inexorablemente para atravesarlo es la información. La banalidad no crece en las plantas. La idiotez y la ceguera, tampoco. Nosotros las creamos y las desparramamos. Y si no es “la solución”, al menos, es una parte constitutiva esencial y primaria de la misma.

Pero los autores no debemos olvidarnos que mayoritariamente se busca una apoyo estético en nuestros productos, y más allá de lo provocativos que puedan ser, agregarles el componente estético-ético al del placer hace mucho más efectiva la información que transmitimos. Pero sin confusiones: la proletkultur no informaba. Era propaganda vacía, que incluso a veces, desinformaba o transformaba voluntariamente. En la vereda opuesta, están obras como “Tiempos modernos”, de Charles Chaplin, que no hacían otra cosa que concienciar en clave de humor. O muchos comediantes de monólogos humorísticos (como el Stand Up de George Carlin o Doug Stanhope)

Es sencillo. Izquierdas o derechas, ideologías en el sentido estricto, no tienen nada que ver con esto. Es una cuestión de en qué mundo queremos vivir, y en cuál, no.

Y, con todo esto, lo que quiero decir es que, además de informarnos. Tenemos que informar. ¿Sin filtros? ¿Sin prejuicios? ¿Sin dirección? No importa. Lo que importa es que algo se mueva, como afirman los dramaturgos Julian Beck y Judith Malina, aunque tal vez sin tanta drasticidad:

«»No queremos abandonar la ciudad (no importa qué ciudad donde el Living Theatre haya dado sus representaciones) sin haber contribuido, aunque sea modestamente, a dar un golpe a la armazón social y hecho crujir algo.» Destruir o destruirse, tales son los términos de la apuesta: «El objeto del teatro revolucionario es intensificar la violencia hasta que él mismo se quiebre o, o que el sistema contra el cual se rebela, sea quebrado».» (Reszler, 2005, p. 111)

¿Por qué hacer tanto hincapié en todo esto?

Cada vez más, estas razones, o miradas, hacen crecer dentro de nosotros, más una certeza: “No hay nada menos inocente, nos recuerda Bourdieu, que el laissez-faire. Contemplar la miseria humana con ecuanimidad mientras se aplacan los remordimientos con el ritual invocatorio del credo NHA (‘no hay alternativa’) es ser cómplice.” (Bauman, 2006, p. 225)

Sabemos que no es fácil. Sabemos que las instituciones tienen la sartén por el mango, lo que hace que “Resulta evidente la escasez de esos potenciales revolucionarios (aquí, Bauman desprovee este término de su contenido político. En esta oportunidad lo utiliza en sentido neutro, sin juicio de valor, refiriéndose con “revolucionarios”, ni más ni menos, que a agentes del cambio), de gente capaz de articular el deseo de cambiar su situación individual como parte del proyecto de cambiar el orden de la sociedad” (Bauman, 2006, p. 11); por otra parte el sociólogo advierte que la independencia y la auto-determinación genuinas acarrean responsabilidades y riesgos que las masas intuyen y no están dispuestas a correr: “El resultado de la rebelión contra las normas […] es la agonía perpetua de la indecisión […] algo capaz de convertir la vida en un infierno.”(Bauman, 2006, p. 22-26)

¡…Con razón hay tan pocos “potenciales revolucionarios”!

Por todo ese frenesí cotidiano, del que venimos hablando desde los inicios de este ensayo, por la apabullante ausencia de instantes de paz en los que reflexionar y encontrarnos con nosotros mismos, y con el otro, caemos en la cuenta que ser parte de este Sistema termina por borrarnos intelectualmente de la faz de la Tierra, entre obligaciones sin fondo y necesidades artificiales, por lo menos al 99% de los que caminamos sobre ella. Ahora sí, sin darle la espalda a la ética ni a la teleología, proponemos que una de las Misiones más importantes del autor, del artista, sea devolver la existencia intelectual al espectador, y a sí mismo. A través, entre otras cosas, del extrañamiento, la piedra en el zapato… que el arte nos devuelva.

5. CONCLUSIONES

5.1. Libres para ser catalizadores efectivos.

Si queremos ejercer activamente nuestro papel de catalizadores sociales, además de ser libres, debemos estar libres: no todo tiene por qué ser color de rosa. De hecho hay más adrenalina y diversión si nos salimos del caminito de hormigas.

«Poder y Cultura son, en el sentido más profundo de los términos, diametralmente opuestos, y el florecimiento de uno de ellos no es concebible sin el debilitamiento del otro.» (Reszler, 2005, p. 16-17. Palabras citadas de la obra de Rocker, «Nationalism and Culture»)

Allí empieza el tire y afloje con el Mercado y las Instituciones, así como la búsqueda de otros caminos alternativos: Crowdfunding, YouTube, Cuevana, Bacua, y los eternos y tan necesarios subsidios y becas.

También de Reszler, lo que habla la siguiente cita puede deberse a que una vez que una fuerza o una voluntad ha llegado al Poder, el cambio ―es decir, la evolución―, pasa a ser su enemigo. Por tal motivo, nunca pueden llevarse bien la estructura y el arte:

«Erigiendo la uniformidad como ideal, el Poder es siempre estéril. […] La Cultura descubre su vocación en la variedad y universalidad, en la misma medida en que el Poder se consagra a la adoración de formas y esquemas establecidos de una vez por todas.» (Reszler, 2005, p. 17-18)

 5.1.1. Sobre la llegada de la obra a su público y el elitismo

Ya hemos mencionado que el quehacer artístico es elitista ―sobre todo en el tercer mundo―, ahora veremos algunas de sus causas y consecuencias.

«Para el hombre que apenas puede matar el hambre, el arte es un lujo; pero para el hombre que vivirá en la sociedad de la abundancia del futuro, se convertirá en una necesitad.» (Reszler, 2005, p. 61)

Con “el arte es un lujo” se refiere a la realización artística, a su producción, más que al consumo… pero el consumo tampoco escapa al elitismo.

Precisamente por esto, los que pueden hacer arte, harían bien en contribuir a la emancipación intelectual de los que no pueden emanciparse ellos mismos a través del arte.

Pero además del elitismo en el consumo y en la producción, desde una perspectiva individualista, lo malo del elitismo, desde una perspectiva más amplia, es que las porciones desplazadas de la sociedad en su posibilidad de “hacer arte”, se quedan sin “representantes” en el mundo artístico: los catalizadores que sí estén en actividad, no podrán representarlos puesto que la empatía nunca es perfecta. Los grupos desplazados, que carezcan de catalizadores sociales que “pateen para su lado” deben resignarse a que historia siga sin inclinarse a su favor.

5.1.2. Telón

Somos los catalizadores. Los agentes del cambio que pide Bauman desde la sociología; los portadores de la fuerza estructurante de la sociedad, de los que habla Buch desde la técnica. Si es que acaso antes no: ahora lo sabemos. Estemos o no de acuerdo en hacer algo, sabemos qué puede hacerse y para qué hacerlo. Conocemos las implicancias que tiene esa tarea. La pregunta que subyace, entonces, es:

¿Vamos a hacerlo?

6. BIBLIOGRAFÍA

  • Bakunin, Mijail. Dios y el Estado ― 1ª ed. La Plata : Terramar. 2003.

  • Bauman, Zygmunt. Modernidad líquida ― 1ª ed. Buenos Aires : Fondo de Cultura Económica. 2006.

  • Buch, Tomás. El tecnoscopio ― 5ª ed. Buenos Aires : Aique Grupo Editor. 2001.

  • Busaniche, Beatriz. Argentina copyleft: la crisis del modelo de derecho de autor y las prácticas para democratizar la cultura ― 1ª ed. Villa Allende : Fundación Vía Libre. 2010.

  • Castillo, Abelardo. Ser escritor ― 1ª ed. Buenos Aires : Seix Barral. 2007.

  • Castoriadis, Cornelius. Ventana al caos ― 1ª ed. Buenos Aires : Fondo de Cultura Económica. 2008.

  • Chomsky, Noam. El lenguaje y el entendimiento ― 1ª ed. Barcelona : Planeta. 1992.

  • Cobley, Paul. Semiótica para principiantes ― 1ª ed. Buenos Aires : Longseller. 2004.

  • Cortázar, Julio. Rayuela ― 1ª ed. España : Editorial Sudamericana. 1995.

  • De Saussure, Ferdinand. Curso de lingüística general ― 24ª ed. Buenos Aires : Losada. 1945.

  • Eco, Umberto. Apocalípticos e integrados.

  • Foucault, Michel. ¿Qué es un autor? ― Colección textos mínimos. Universidad Autónoma de Tlaxcala, México.

  • Gringberg, Miguel. Beat Days = Días Beat: visiones para jóvenes incorregibles ― 1ª ed. Buenos Aires : Galerna. 2003.

  • Hodgson, H. G. «Deleuze, Foucault, Lacan: una política del discurso ― 1ª ed. Buenos Aires : Quadrata. 2005.

  • King, Stephen. Mientras escribo ― 1ª ed. Barcelona : Plaza & Janés. 2004.

  • Mailer, Norman. Un arte espectral ― 1ª ed. Buenos Aires : Emecé Editores. 2008.

  • Miller, Henry. Plexus ― 1ª ed. Barcelona : Edhasa. 2009.

  • Oliveras, Elena. Estética ― 2ª ed. Buenos Aires : Ariel. 2006.

  • Reszler, André. La estética anarquista ― 1ª ed. Buenos Aires : Libros de la Araucaría. 2005.

  • Sabato, Ernesto. El escritor y sus fantasmas ― 1ª ed. Buenos Aires : Seix Barral. 2006.

  • Sabato, Ernesto. La resistencia ― 1ª ed. Buenos Aires : Seix Barral. 2001.

  • Sabato, Ernesto. Sobre héroes y tumbas ― 1ª ed. Planeta : Buenos Aires. 2001.

  • Sartori, Giovanni. La política: lógica y método en las ciencias sociales ― 3ª ed. México : FCE. 2002.

  • Stravinsky, Igor. Poética musical ― 4ª ed. Barcelona : Acantilado. 2006.

  • Trelles Paz , Diego (selecc.) El futuro no es nuestro / con prólogo de Diego Trelles Paz. 1ª ed. ― Buenos Aires : Eterna Cadencia Editora, 2009.

  • Trotsky, León. Literatura y revolución ― 1ª ed. Buenos Aires : Antídoto. 2004.

  • Zátonyi, Marta. Una Estética del arte y el diseño de imagen y sonido ― 5ª ed. Buenos Aires : Kliczkowski. 2002.

Virulencia Virtual Positiva

A los holgazanes que están genéticamente imposiblitados de leer más de cinco renglones seguidos, les tiro de una el mensaje:

Si nos informamos, tenemos más chances de responder activamente ante un obstáculo, sea para contrarrestarlo, destruirlo, o construir una opción alternativa. Sin importar la naturaleza ni el origen del obstáculo, sea cual sea, lo que usaremos INEXORABLEMENTE para atravesarlo es la información. La banalidad no crece en las plantas. La idiotez y la ceguera, tampoco. Nosotros las creamos y las desparramamos. Por eso, la próxima vez que recibas una cadena que sea «linda», pensalo dos veces antes de reenviarla: Mejor ocupar el tiempo informándote e informando. No se trata de andar desparramando calmantes, sino antibióticos. Conocimiento.

¿Te afecta que haya personas como vos y como yo muriéndose de hambre, frío, enfermedades o cualquier otra consecuencia evitable? ¿Te afecta que tantos empresarios y gobernantes se aprovechen de la ignorancia o la desinformación para obtener dinero malhabido a expensas de todos nosotros y del medio ambiente? ¿Te afecta tanta contaminación? ¿Tanta crueldad animal? ¿Tanto sufrimiento? ¿Tanta muerte en general?

¿Qué hay de tus hijos? Si los tienes o quisieras tenerlos, ¿no te molesta ni por un segundo que se vean expuestos a tanta violencia, tantas injusticias, tantos riesgos, tanta desigualdad de oportunidades, tanta incertidumbre?

Son millones los «inconvenientes» que afectan nuestra estancia en la Tierra. Cuantitativamente, son incontables, pero Cualitativamente, no son tantos:

  • Están los problemas que afectan a los seres humanos. Sea individualmente o en su conjunto.
  • Están los problemas que afectan a los seres vivos no humanos. Y, por ende, a los humanos, porque viven de ellos.
  • Y, por último, se encuentran los problemas que afectan al ecosistema no vivo.Pero que, por ende, afecta a los seres que (sí) viven en él, humanos incluidos, directa o indirectamente.

¿Ven? La naturaleza es una sola: Problema es algo que nos afecta a nosotros como humanos.

Además:

  1. Cada problema tiene un responsable. Un origen. Una causa.
  2. Cada problema proviene, entonces, de algún lugar. Y este «lugar» es nuestro Interior, psíquico o fisiológico, o el Exterior: afuera de nuestra piel. Y aquí entran, seres seres vivos humanos y no humanos, y el resto del planeta.
  3. La causa, entonces, sea por azar, inconsciente, intencional, o consciente, y todas sus combinaciones, obedece a un funcionamiento, a un procedimiento o comportamiento, que puede ser, en la inmensa mayoría de los casos, neutralizado, desarticulado por medio de la acción.

Hay una respuesta: La INFORMACIÓN.

Podemos modificar nuestra vida en el planeta si identificamos cuáles son las cuestiones más básicas que crean tanto problema. Aclaro: No estoy simplificando. Estoy seleccionando, jerarquizando. Me animo a alzar una voz racional y con peso argumental, en este vórtice de superficialidad descartable en que navegamos.
Es sencillo.

Izquierdas o derechas, ideologías en el sentido estricto, no tienen nada que ver  con esto. Es una cuestión de en qué mundo queremos vivir, y en cuál, no.

Si nos informamos, tenemos más chances de responder activamente ante un obstáculo, sea para contrarrestarlo, o destruirlo, o sea para construir una opción alternativa. Sin importar el origen del obstáculo, lo que funciona es la información. El conocimiento.

Si el obstáculo es no humano. La información. Si es humano. La Información.Si nos informamos, menos personas serán capaces de meterse en nuestros bolsillos o en nuestra mente, sin nuestro consentimiento, al menos. Si nos informamos, sabremos cómo vivir mejor nuestras propias vidas.

Y, con todo esto, lo que quiero decir es que, además de informarnos. Tenemos que informar. ¿Sin filtros? ¿Sin prejuicios? ¿Sin dirección? No importa. Lo que importa es que informemos.

Y no cuesta nada: ¿Ves algo interesante en Internet? Postealo en tu blog. Compartilo por facebook. Mandalo por correo electrónico. Pero no hablo de esas cadenas idiotas. No hablo de mística ni de azar. Hablo de acción. Hablo de conocimiento.

La banalidad no crece en las plantas. La idiotez y la ceguera, tampoco. Nosotros las creamos y las desparramamos. Por eso, la próxima vez que recibas una cadena que sea «linda», pensalo dos veces antes de reenviarla: Mejor ocupar el tiempo informándote e informando. No se trata de andar desparramando calmantes, sino antibióticos.

A propósito de la elecciones…

A continuación corto y pego algo que comenté en facebook -sí, facebook, yo tampoco soy perfecto- sobre las elecciones de ayer, y que me parece bastante una muestra bien sintetizada de mi pensamiento al respecto de un comentario sobre si Rossi o Binner, o ninguno de los dos… -para eso sí es bueno facebook: te obliga a ser conciso, y todos sabemos que «lo bueno, si breve, dos veces bueno»…

Sólo corté y pegué mis intervenciones en los comentarios, por respeto a mi interlocutores, pero si quieren conocerlas, no tienen más que buscarlas en facebook. Igualmente, no sé muy bien qué interés puede tener para ustedes lo que yo pienso al respecto, pero… a fin de cuentas están aquí, leyendo esto, ¿verdad? En fin, espero no dañar susceptibilidades …que no se lo merezcan (je,je), y que se genere algo así como un debate constructivo en los comentarios, como los que suelen generar algunas de mis entradas.

Ambientación: La conversación versa sobre si los políticos de vocación (todos, sí, todos) salen mal parados, o no, a partir de la abrumadora cantidad de votos obtenida por el humorista devenido en «caudillo de los pobres» (es ironía, ¿verdad?) que compitió contra ellos. La conversación previa también toca parecidos y diferencias entre socialistas y cristinistas.

Mi aporte (que no es mío, sino adoptado por mí, y avalado por muchos estudios, estadísticas y teorías, que acaso tenga a bien enlazar en un futuro no muy lejano) es el siguiente:

«Kirchner no «recuperó» nada, no al menos desde el plano económico. Lo hizo Lavagna, pero lo hizo haciendo parir a la clase media (la clase baja venía pariendo desde hace rato) y dejando impunes a los que más tienen (políticos corruptos, grandes productores, bancos y demás financieras…) Además de todo lo criticable y las manchas que tienen socialistas y cristinistas, la peor de todas es que no gobiernan para combatir las causas de la pobreza, sino para maquillar la situación en que se encuentra la pobreza: manteniéndonos a todos ilusionados y engañados.

…Ni desde el Estado nacional, ni desde el provincial, salieron leyes que tuerzan la balanza hacia los que más la necesitan, y eso se hace fácilmente: largando, desde el vamos, una ley que vuelva progresivos los impuestos, en lugar de regresivos (por ejemplo, con una que elimine el IVA y obtenga el equivalente de los que más tienen, con un Imp. a las Ganancias REAL y EFECTIVO), o también, gravando impuestos sobre las operaciones financieras, o dejando de subsidiar e incluso multando (pero en serio) a las multinacionales que incumplen sus contratos. A no confundirse. No les digo que no defiendan a quienes quieran, pero por lo menos, sepan a quienes defienden, qué es lo que defienden, y cuanto de chamuyo hay en esos discursos.

…El grueso del progreso económico, no lo digo yo, sino los que saben, se da INDEPENDIENTEMENTE de quien gobierne, a raíz de la gran demanda externa, de productos que nosotros exportamos. Por un lado, y por el otro, (y sé que esto va a sonar horroroso, pero estoy cansado de que nadie lo diga) la educación especializada (cristinista) y la salud (binnerista) no hacen más que emparchar los huecos que van agrandando la falta de trabajo y de futuro para las clases bajas. Mejores Educación, Cultura, Salud, son PALIATIVOS que alivian la consciencia de quienes los dan y el presente de quienes los reciben, pero que NO MODIFICAN EL FUTURO SUSTANCIALMENTE. A éste sólo lo modifican medidas revolucionarias en el mejor y más neutro de los sentidos.

…Pido que lean esto último de nuevo, esta vez a consciencia, y sin interpretar otra cosa que la que está escrita: «Mejores Educación, Cultura, Salud, son PALIATIVOS que alivian la consciencia de quienes los dan y el presente de quienes los reciben, pero que NO MODIFICAN EL FUTURO SUSTANCIALMENTE.»

…Ahora respondo: Ninguna escuela puede ser efectiva si sus alumnos llegan al aula con hambre, por un lado; y por el otro: siendo que los hospitales atienden a quienes menos tienen, ¿no es más lógico disminuir la pobreza, que tratar de alcanzarla construyendo hospitales? ¿no es un cuento de nunca acabar? Fábricas, cooperativas de trabajo (no truchas), leyes progresivas, multas altísimas y efectivamente cobradas, todo eso es lo que debe hacerse a la par de la innovación y el perfeccionamiento tecnológicos, y la cobertura médica.

…¿Ya se durmieron?»

«Somos la tercera opción» (Pino Solanas)

Transcripción de la nota de Fernando «Pino» Solanas, Diputado Nacional, publicada el 28/7/2010.
«Para los K somos apéndices del grupo “A” porque nuestra oposición a las medidas neoliberales del gobierno le hace el juego a la derecha, aunque ellos siguen endeudando a la Argentina y entregando los recursos naturales. Para el grupo A somos funcionales al kirchnerismo cuando no compartimos su agenda y puntos de vista. Lo que a ellos, al gobierno y a los grupos mediáticos les cuesta admitir es que no somos ni el grupo “A” ni el “B”; en todo caso, seríamos el grupo «C»: con la «C» de coherencia y cambio. Se ponen nerviosos porque no pueden gobernarnos y seguimos siendo una fuente de atracción para sus bases, los jóvenes y el electorado independiente.

Hoy todos quieren que compitamos por el gobierno de la ciudad. En eso coinciden el kirchnerismo, el peronismo disidente y la coalición radical, ya que si vamos por la presidencial debilitamos a todos. Lo divertido es que nos dicen: “Che…cuídenlo a Pino..!. nosotros lo respetamos mucho pero sería una locura que no fuera por la ciudad..». Esa tentadora opción tiene sus ventajas y su contra, en tanto podría significar la posibilidad de gobernar la capital de la república, hacer una experiencia de gestión y desde allí prepararse para el 2015. Por el contrario, significaría ceder nuestro potencial de votos nacionales a los otros partidos y abandonar la construcción y desarrollo de una fuerza nacional que cuestione al bipartidismo para el 2015 o (¿por que no?) para el 2011. ¿Quién puede predecir cuanto podemos crecer con un electorado decepcionado por los partidos tradicionales? ¿Quién iba a imaginar que sin habernos pronunciado ni lanzado públicamente una candidatura, figuremos en las encuestas entre los 3 o 4 primeros candidatos…? ¿Quién pensaba en el 2009 que en la Ciudad de Buenos Aires -donde dos años antes Macri ganara con el 62%- Proyecto Sur iba a multiplicar los votos un 350%, pasando del 7,5 al 24,5 %?. Lejos de haber girado a la derecha, una parte del electorado de la ciudad apoyó nuestra campaña, que hablaba de los temas nacionales afirmando que “se puede” reconstruir el país, recuperar los recursos, democratizar la democracia, refundar una ética pública.

Ante la participación nacional de Proyecto Sur, la coalición que lidera el radicalismo es vista como la repetición de la «Alianza» del 98 y sectores progresistas y aun de sus propias bases, se inclinarían hacia nosotros porque encarnamos las causas de los derechos sociales, la defensa patrimonial y la democratización de la democracia. Del lado de las variantes peronistas, todos saben que Proyecto Sur reivindica la continuidad de las ideas del movimiento nacional, desde Forja al 45 y Juan Perón me convocó para filmar su único testimonio cinematográfico. Hoy las encuestas a nivel nacional nos dan alrededor del 10%, sin haber lanzado la candidatura: en campaña podríamos pegar un salto significativo. No solo gozamos de alta imagen positiva; también somos un punto de convergencia de muchos sectores políticos y sociales. Debe recordarse que en muchas provincias la mitad de la población no vota porque descree en los partidos tradicionales o ya hace demasiado tiempo que solamente puede optar entre Frankestein y Drácula.

Por estas razones, es prematuro afirmar como Julio Blanck que estamos «lejos de la pelea por la presidencia». Hoy no se presenta ningún candidato con un liderazgo tal, que esté en condiciones de ganar por una gran diferencia. La disputa no solo será entre tres, sino entre cuatro fuerzas; es el bipartidismo o nosotros. Proyecto Sur aparece como la alternativa del cambio, la fuerza de la juventud y los sin partido, el instrumento político de los movimientos sociales y las fuerzas territoriales dispuestos a protagonizar transformaciones con sentido emancipador, en paz y en democracia. Antes que habernos desunido, seguimos creciendo –como afirma Blanck- y sumando fuerzas; porque somos un espacio de convergencia de varias culturas políticas unidas detrás de un proyecto emancipador. Recién a fin de año y en el marco del tercer Congreso de Proyecto Sur, cuando se vea más claro quienes son los competidores y se confirmen las fechas electorales, decidiremos dónde jugar mi candidatura. Hoy no sabemos si Macri termina su mandato, si será Cobos o Alfonsín, o si Cristina terminará midiendo mejor que Néstor. Mientras tanto, nos preparamos para gobernar en cualquiera de los dos escenarios.

Con mis compañeros de cincuenta años de militancia –Alcira Argumedo, Luis Brunati, Julio Raffo, junto a aquéllos con quienes fuimos confluyendo en estos años –Mario Mazzitelli, Claudio Lozano, Eduardo Macalusse, Jorge Cardelli, Humberto Tumini y muchos más- seguimos profundizando nuestra propuesta y recogiendo la experiencia de estas décadas. Haciendo y proyectando películas, dando charlas y seminarios, organizando encuentros y participando en cientos de acciones de resistencia a dictaduras, traiciones y entregas, fuimos construyendo en estas décadas la referencia nacional de un espacio que sueña con un proyecto emancipador. Lejos de ser la frutilla del postre que amasan otros, somos un lugar de confluencia en la construcción de un movimiento político, social y cultural; un emergente de las luchas que gran parte de nuestro pueblo -tantas veces traicionado- ha venido protagonizado en las últimas décadas.»

He transcrito la nota porque me parece de suma importancia ir conociendo otras propuestas existentes en el horizonte político de nuestra nación.  No me gusta ir por detrás, prefiero hacerlo por delante y no esconder mis intereses.  De hecho, quien calla, en política, esconde.
Otra propuesta más interesante, me parece la de Nuevo Encuentro, el movimiento dirigido por Sabbatella.  Agrupación que, por lo demás, ha tenido también sus Encuentros y desavenencias con Solanas y los suyos, pero que demuestra, al igual que estos, mucha coherencia en sus postulados y defendidos.
Agrego -como suelo de vez en cuando- un poco de política a la bitácora, porque no todo es arte en el hombre.
Hasta la próxima.

¿Buenas Noticias? …Optimismo, ¡seguro!

Crece el tiempo de visita a blogs (¡excelente!) y redes sociales (…bueno, nadie es perfecto…)

04/08/10 – 16:29 (Fuente: http://www.Clarin.com)  Facebook, Twitter y sitios personales siguen generando récords. Un nuevo estudio indica que los estadounidenses pasan allí un cuarto de su tiempo de la Web. Los juegos también crecen a buen ritmo. Qué pasa en los celulares

(ver Nota completa en http://www.clarin.com/internet/online-minutos-blogs-redes-sociales_0_310769137.html)