para siempre (II)

«para siempre II»

por más que siempre cambie y por más que dure mucho

el universo se va a terminar alguna vez

así como nuestra vida

sin embargo, hay algo que es para siempre

el hecho de haber sido

he allí todo el valor imaginable y más todavía

cada cosa que hacemos

cada pensamiento

cada abrazo

cada insulto

lo hacemos para siempre

yo, mirándome

«yo, mirándome»

“…qué maneras más curiosas

de recordar tiene uno…”

(Silvio Rodríguez)

somos dos los caminantes

el curioso-acuático-infinito…

y yo.

que no puedo estar solo ni un segundo

 

seis lustros empapelados con mis propios ojos

en el cemento en el río en el césped

ahí me tengo, observándome sonriente

dejándome hacer

              dejándome aprender

                                 dejándome

no siendo -yo- sin sus ojos en mi espalda

no siendo -él- sino a través de mi carne

 

ahí va el terco chiquilín al encuentro con la sangre

 

y yo,

yo, mirándome…

tu sinestesia

tu sinestesia…

esta mañana he descubierto una nueva forma de sinestesia

me ha despertado y me ha servido café

es la certeza de ya no poder entrar en mi cabeza sin toparme con tu mirar oceánico

con el vértice infinito en las comisuras de tus labios

hoy, para mí, todos los caminos llevan a Roma:

evocar un pensamiento es sinestésico …belleza

navegar, inexorable, por la rebeldía de tus cabellos en cascada

guiándome a través de los quién sabe y sus porqués

pero,

como toda sinestesia,

mientras una mitad es real,

la otra es caricia,

la otra mitad sos vos,

y estás sin estar…