Un humano como cualquier otro

ginóbili
(Abstenerse las personas fotosensibles)
Argentino como cualquier otro, es lo que Ginóbili (Aquí, querido lector, ponga el apellido de la estrella deportiva que Ud. desee) es. Por qué pasan más en los medios de comunicación sobre sus «hazañas» en la NBA, que prácticamente sobre todos los demás deportistas de todos los demás deportes? (Descartando a Maradona, por supuesto, que ya hace tiempo superó la categoría de “deportista” a secas)
Ha sido imbuido de un manto de misticismo que lo cubre y lo llena de atributos que esta sociedad necesita, pero que como única manera de hacerlos existir, posee nada más que esta forma de la que hablamos: La proyección. O, lo que es lo mismo, cubrir determinados personajes escogidos por azar (o capricho de quienes ostentan el poder de hacerlo1), con sueños y esperanzas comunes, y de igual manera, alimentarse de los logros de esos pocos “elegidos” y tomarlos como (falsos) propios… ¡Por eso significan tanto, por ejemplo, los mundiales de fútbol en nuestro país! Y por eso, aquella final contra Inglaterra tuvo tanta trascendencia: porque nos ha ganado una guerra, …pero nosotros, ¡necios! …nos alegramos de ganarles un mundial…
Tiene mucho que ver, este tema de los mantos de misticismo, con nuestra infancia:
En la primera edad, cuando aprendemos que somos personas individuales (que no somos uno con nuestra madre, que podemos movernos con cierta independencia), clasificamos los objetos separada e independientemente de sus categorías convencionales, me explico: de grandes, tenemos una categoría que encasilla todos los “elementos que tienen determinado número de patas, son planos, y que sirven para trabajar, comer, y otras yerbas…” y dicha categoría es “MESA”. Pero los niños más pequeños no conciben las “mesas” como todas pertenecientes a una misma categoría globalizadora, sino que las comprenden como mesa-mía, mesa-de-Carlitos, mesa-de-la-cocina, etc., etc., etc., … Y así con todos los objetos: juguetes, ropas, perros, autos, padres…
Irrisoriamente, ya de grandes, volvemos a comportarnos de igual manera: Con Ginóbili, Maradona, Borges, Fangio, Gardel… y nos pasa eso en gran medida porque como Sociedad, somos tratados cual niños2. Ellos son/fueron, antes que ninguna otra cosa, ellos mismos! Debemos darnos cuenta de que nuestros amigos, nuestros ídolos, adversarios, referentes, …, son seres humanos como cualquier otro! (y no solamente “de palabra”, no tenemos que entenderlo, sino que nos tiene que “caer la ficha”, como quién diría… porque una cosa es saberlo y otra cosa es “darse cuenta” de ello). Pues no es tan común, a pesar de que parezca lo contrario, que cada uno se dé cuenta de que la persona que más ama -u odia, o lo que fuera-, antes de ser «esa-persona-relacionada-a-mí”, es, ella misma, un ser existencialmente autónomo, para ella misma, recién después de eso es mi ser amado… u odiado… o admirado… o lo que fuera! Creamos lo que creamos, a veces nos salteamos esta realización como parte del proceso evolutivo de nuestra psiquis.
Por lo tanto, cuando hablo de que Ginóbili (repito, léase Nalbandián, Messi, etc., de acuerdo al gusto del lector) me tiene con las bolas por el piso, me refiero a que pareciera que los medios explotan la inmadurez de sus espectadores, de su audiencia, o lo que más se le parezca, según el caso… y me joden cosas como la idolatría, o el silencio de los medios respecto de los demás casos del deporte pero en la Argentina: no divulgan las acciones de los deportistas que, a duras penas, pueden llegar a fin de mes trabajando en cualquier cosa menos de su vocación, ¡no! y en lugar de eso, hacen hincapié en el seguimiento de los deportistas que son multimillonarios, contribuyendo al mundo irreal que se forma en las cabezas de quienes consumen ese tipo de prensa… esa que se pelea por decir, antes que otras, que Ginóbili es “¡el mejor deportista argentino!”.
No, no es envidia. Ni siquiera me gusta el deporte (más que jugar uno que otro partido de paddle, o ajedrez, o despejar mi cabeza con un trotecito esporádico)… Pero fíjense qué fácil que es: Al llegar las olimpiadas y darnos cuenta de que a pesar del potencial que tiene el deportista argentino (será por su sangre tan mezclada, por su costumbre de pelear por lo que quiere, única manera de lograr lo que uno se propone acá en nuestro país), a pesar de ello, no salimos ni cerca de los primeros puestos entre los países que más medallas de ganan (que no es lo mismo que sacar unas pocas medallas) …¡y nos quejamos!
Quejarse. Lejos, una de las cosas que mejor sabe hacer el argentino promedio…
No nos dejemos engañar más: Ginóbili no es el deporte argentino. Ni lo representa.
El deporte argentino está representado por las personas aficionadas que sudan hasta la última moneda que les permitirá viajar para competir en el extranjero. El deporte argentino es tener todo el potencial y NO LOS MEDIOS. El deporte argentino no es un solo individuo ganando millones de dólares -o euros- en publicidad, auspicios y demás yerbas, sino las delegaciones que tienen que andar limosneando en las casas de gobierno de la provincia o del Estado para que les subsidien los viajes, o vendiendo empanadas puerta por puerta como mucho! El deporte argentino no son los pumas, los que reciben un aporte multimillonario por parte de sus auspiciantes, y que juegan en todo el mundo -desparramados claro- sino los amateurs, que son llamados así no porque no tengan la capacidad ni el conocimiento, sino porque no tienen la posibilidad de dedicarse sin impedimentos monetarios, tiempo completo a su pasión.
Leo acá y acullá que Ginóbili es el mejor deportista argentino de los últimos tiempos (después de Maradona, claro, ¡tampoco es cuestión de ser hereje!). Bien. Lo acepto. No como vidrio. Juega bien, lo he visto… pero, oh, detalle…: ¡¡¡ya es multimillonario, vive en EEUU y ni siquiera juega para nosotros en los mundiales!!! ¿En qué medida, con qué parámetros puede, a estas alturas, compararse con un deportista nacional promedio? ¡Seamos sinceros con nosotros mismos!
¿Por qué no cubrir la trayectoria: de «nuestros chicos» que se quedan acá aguantando las inclemencias del «tiempo»?
Ginóbili y todas las «demás estrellas» que se van del país, no lo hacen para dejar bien al deporte argentino, para demostrarles al resto de los países lo bien dotada que está la Argentina de buenos deportistas, científicos, artistas, o demás… NO. Lo hacen por puro interés personal.
Y no está mal.
Pero no compremos el paquete que nos quieren vender estos medios de los que hablo.
Nuestros chicos, los deportistas que no tuvieron la suerte de los demás «viajeros», no pueden ser profesionales no por falta de talento, sino, por sobre todas las cosas: por falta de auspiciantes, por falta de fondos, y esa es la verdad. Y otra verdad es que si los grandes medios les dieran la cobertura que se merecen, los fondos aparecerían al instante… pues lo que los que publicitan en las remeras y raquetas, en los kayaks y los cascos, lo que quieren es que su producto salga en los medios. Prácticamente podemos decir, en base a la argumentación precedente, que los culpables del estado ruinoso del deporte argentino actual (descartando el fútbol, y aun en él, determinados círculos escogidos…) en gran medida, son los medios de comunicación.
Es un maldito círculo vicioso: Si los medios se concentran únicamente en la campaña de dos o tres equipos de fútbol, una selección de rugby y otra de hockey, un par de basquetbolistas y tres o cuatro tenistas, es lógico en extremo que una publicidad en alguno de estos entornos será de costos millonarios, mientras que todos los demás sectores del deporte permanecerán desiertos… pero sí los medios cubrieran muchos más deportistas de muchos más deportes, empeñándose de igual manera que lo hacen con Ginóbili, por ejemplo, (salvando las distancias de quien mucho abarca, poco aprieta), todos ellos tendrían auspiciantes en mucho mayor grado del que hoy tienen. Se terminarían anécdotas como la del maratonista muerto de hambre que atiende la zapatería del padre medio día, y el otro medio, se la pasa corriendo como inmigrante ilegal en busca de ese sueño de competir profesionalmente, con auspiciantes y todo!
Por más estúpidamente obvio que suene:
¿Cuándo entenderemos que NOSOTROS SOMOS NOSOTROS, y LOS DEMÁS, LOS OTROS?
Dediquémonos a nosotros mismos, sin perder el tiempo en chismes (de barrio, de la NBA, es igual!). Seamos. Seamos. Seamos.
Ginóbili es como cualquier otra persona, por qué cargarlo tanto con ansiedades, esperanzas, sueños, responsabilidades, y connotaciones varias de todo tipo. Al igual que todo el mundo… ¿por qué no abocarnos a nuestra vida y dejarnos de joder? ¿Por qué no perfeccionarnos a nosotros mismos, en lugar de identificarnos falsamente con la supuesta perfección o el concreto éxito de El Otro? …A lo sumo, debiéramos utilizar su figura sólo como ejemplo, pero no veo que se esté haciendo eso: en su lugar, los medios los reifican a estos deportistas. No hay conciencia. Nos quedamos aceptando ese semidiós, como nabos, frente al televisor, y no hacemos nada.
Maduremos, sepamos quiénes somos y démonos cuenta de que El Otro es eso: El Otro, y nada más (pero tampoco nada menos). Démonos, cooperemos, construyamos, boguemos por el progreso EN ESTA PARTE DEL MUNDO y dejemos de absorber sin más lo que nos mandan…!!!!!!!!!
Los medios masivos de comunicación son condicionables. Ya hemos dado un ejemplo. Sólo (en general) quieren dinero. Ergo, producirán lo que «venda». Por lo tanto, si dejamos de consumir basura, dejarán de producir basura!!!! Basta de echar la culpa al vecino…
ABRE LOS OJOS.
1Pero muy poco determinado por su mérito real, ya que cualquier deportista esforzado lo merecería, si nos ponemos a pensar en serio, y no sólo un par de cada mil…
2No, queridos lectores, no me estoy olvidando de la cuestión del Pertenecer (por medio de un objeto de Referencia a un grupo determinado), pero es que en este textito sólo quiero abordar el tema anterior… Esto da pie para una conversación mucho más larga, pero por ahora démonos cuenta que es así y las evidencias de que lo toman a uno por infante surgen al observar prácticamente todas las publicidades, los programas de entretenimiento, los discursos políticos… Si uno utiliza media neurona, enseguida descubre que insultan su inteligencia a diestra y siniestra.

La flamante Ley de Medios (Nº 26.522)

Nada de oficialismo. Sólo un enlace. Sólo hechos:

http://www.argentina.ar/hablemostodos/noticias/C2396-nueva-ley-de-medios-punto-por-punto.php

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PD: Después de tantas críticas que este gobierno se ganó… «una (tan) buena» no viene nada mal. Pero que ni piense que nos va a comprar, como dice Larralde: «Hacer el bien y dar patadas no empareja la balanza» (o algo así, jeje)

PPD: Y de toda la gente que critica esta ley… ¡¿Cuántos leyeron aunque sea un pequeño porcentaje de la misma?! Gente mediocre… Eterna ignorancia…

UNASUR vs. Disney "Colombia" World

>Aquí tienen algunos videitos que dan cuenta de lo que verdaderamente pasó en la Cumbre. (Más allá de las estupideces que resaltan los medios estupefacientes esos que tenemos…)

Entre tanta disertación aburrida de mandatarios que mucho hablan y poco dicen (con nuestra Presidente de abanderada), da gusto oír pasajes muy concisos y directos, pero sobre todo verdaderos como este (hacer click aquí) del Presidente Lula Da Silva (sobre todo lo que plantea en los minutos 2’00», 3’30», 6’00», y 6’30», un pasaje más interesante que el otro) y este (hacer click aquí), importantísimo también, del Presidente Correa (aquí, sencillamente, no sólo recomiendo TODO el estracto, sino también los tres que lo preceden: 11, 12 y 13, de la serie, en donde tiene durante todo el rato a Uribe entre las cuerdas, y claramente, con toda razón); …si hasta en el minuto 4’25», habla de nuestras Malvinas este Correa («cariñosamente») que muchos tratan de charlatán y que en realidad, es el menos charlatán de todos los presidentes que se sentaron en esa mesa…

Chacareros y Dragones (o Los eternos impuestos recesivos y sus conflictos)

Cuánta aversión causa al ciudadano de a pié ver cortar las rutas a estos nuevos piqueteros de 4×4!!!Cuánta impotencia produce en los corazones de los argentinos que día a día sienten al Estado meter la mano en sus bolsillos de manera más que injusta!

Qué sucede? Hasta dónde llegan los prejuicios? Hasta dónde, la Razón?

La manera más fácil de ejemplificar el litigio actual (causante de que “suba” esta entrada, ya que no la he encontrado en ningún otro medio hasta ahora), es que a ganaderos y agricultores les está pasando lo mismo que al ciudadano argentino común le pasa con el IVA:

El IVA (Impuesto al Valor Agregado) es un impuesto aplicado directamente al consumo.El IVA es un impuesto RECESIVO.Nunca podría ser progresivo, ya que su supuesta “proporcionalidad” queda espléndidamente neutralizada en una norma básica:“Todo el mundo paga el 21% de lo que consume al Estado”.En principio nos parece una norma muy justa, pero en cuanto nos adentramos un poco en su dinámica, nos damos cuenta de que en realidad este impuesto encubre la mayor canallada tributaria de nuestro país.Es cierto: si a una familia con ingresos de más de $ 10.000,00 por mes le gravamos 1/5 de estos, todavía le quedan casi $ 8.000,00 para gastar en lo que se le de la gana… pero sucede que si a una familia de cinco integrantes que dispone de $1.200,00 de ingresos mensuales le restamos este mismo 21%, obtenemos en realidad una suma muuuuuuy diferente: $ 948,00.He aquí un problema: la familia pasó de ganar $ 144,00 por sobre lo requerido para afrontar la canasta básica total mensual ($ 1.056,00 según datos del poco confiable INDEC, correspondientes al mes de Febrero de 2008), a disponer de $ 108,00 menos de ese monto!!!!!!!Es éste y no otro, el cálculo que debemos efectuar para darnos cuenta cuán recesivo es este impuesto: mal aplicado, convierte a una familia de clase media, en una familia pobre, a una familia pobre, en indigente… y bien aplicado… bueno, pues subyace que bien aplicado NO DEBERÍA EXISTIR ya que para ese efecto sí disponemos de un impuesto progresivo, que es el Impuesto a las Ganancias, el cual va aumentando conforme lo hacen las ganancias del contribuyente, y decrece gradualmente, hasta desaparecer por completo, si los ingresos de aquél así lo determinan…

Entre los chacareros ocurre casi exactamente lo mismo.

La medida por la que todos los transportes de granos, carnes y lácteos quedaron varados, inmóviles, en las vías principales de nuestro país, es una medida correcta pero que está pésimamente aplicada.

Las retenciones a las exportaciones no son ni buenas, ni malas.Son NECESARIAS.Sin ellas los productos que consumimos, dables de ser exportados, estarían en nuestras góndolas a precios internacionales (para darnos cuenta de lo que esto significaría sólo basta con que multipliquemos su precio por tres o por cuatro, según el caso).Es sólo una cuestión de Políticas de Gobierno, no más.

Pero volvamos al tema central.

Respecto de los productores no necesitamos explicar demasiado, ya que la relación de capital entre pequeños y grandes productores es similar a la reacción a nivel planetaria de los ricos y los pobres:El 20% de la población mundial hace uso del 80% de las riquezas, mientras que a la enorme población restante sólo le queda aferrarse a un absurdo 20% de lo que nuestro agraviado planeta ofrece…Esta proporción se mantiene en la Argentina, ya que 20 Sociedades Anónimas o Familiares son dueñas de más de la mitad del ganado de todo nuestro territorio.Y ni que hablar de los grandes grupos (o “pools”) sojeros que monopolizan las decisiones y tendencias en el rubro!

Las retenciones al agro son falsamente justas, igual que el IVA.Nosotros, cual mulas, aceptamos el IVA, ellos, los pequeños productores no quieren hacerlo.Elogiable.Es sólo que en su afán fundado en que “la unión hace la fuerza”, se están asociando al «enemigo»: Los grandes grupos productores.Y ahí surge la confabulación ciega entre la Sociedad Rural, golpista y oligarca, y las confederaciones de pequeños y medianos productores.

Por qué el Estado no hace una división entre estos dos grupos fácilmente distinguibles? Por qué no establece una discriminación tributaria oportuna?Qué es mejor, qué deja mejor parado al gobierno ante sus representados: sacarle $ 1.000.000,00 a diez millonarios, o a cien “pobres locos” que desde hace décadas luchan contra el clima, las disposiciones estatales y las crisis, para sostener ese emprendimiento familiar? Algo así como el Impuesto a las Ganancias es para nosotros?Cuál es la respuesta? Vale hacer suposiciones y especulaciones en este caso… Lógicamente, el mero hecho de existir estas preguntas, indica que el Estado está metido hasta las narices en malos negociados, “pegado” hasta el tuétano con las mismas mafias con las que está litigando… y no se resigna a gobernar para el Pueblo, en lugar de por el Pueblo!

Maldita ceguera reinante en los medios, en el gobierno, en personas como estos chacareros pequeños que no se dan cuenta de que al plegarse lado a lado con sus adversarios, no hacen más que allanarles el camino para que estos monstruos de la producción sigan comprándoles las pocas tierras que les quedan, o arrendándoselas, vencidos como están por su sed de poseer cada más y más millones de pesos!!!!

Separemos la paja del trigo!!!!

Tan difícil es planear estas cuestiones de este modo?Por qué no lo he escuchado en los noticiarios?Ni leído en los diarios?El Estado está corrupto.Es cierto, pero no menos que los medios de comunicación que monopolizan la TV y los principales periódicos y emisoras de radio…todos están “pegados”, todos deben favores o trabajan directamente bajo el mando de los mismos a los que deberían denunciar… por eso: leamos más blogs!

PD: ACTUALIZACIÓN (DEL 1 DE ABRIL).

DOS COSAS IMPORTANTÍSIMAS:

1º) LAS RETENCIONES NO SON COPARTICIPABLES… lo que implica una inmensa injusticia: por qué no habrían de serlo??? acaso las provincias que tienen oro y petróleo no se quedan con un porcentaje de sus retenciones, que les devuelve el Estado como compensación?? acaso la ganadería o la agricultura no son patrimonio de la provincia que los explota, igual que las minas??? CRISTINA ESTÁ ENTERRADA EN CORRUPCIÓN!

2º) (son porcentajes, pero léanlos porque son importantísimos para tener un idea sobre el enorme contexto)

  • EL 20% DE LOS PRODUCTORES ES DUEÑO DEL 80% DE LAS TIERRAS!!!!
  • EL 2,2% DE LOS PRODUCTORES POSEE EL 50% DE LA PRODUCCIÓN DE SOJA ARGENTINA!!!!
  • DE TODAS LAS TIERRAS CULTIVADAS, UN 45% ESTÁN DESTINADAS A LA SOJA!!!!!
  • deducción 1: UN 2,2% DE LOS PRODUCTORES POSEE UN 25% DE LAS TIERRAS CULTIVADAS DE ARGENTINA… SÍ, QUERIDO LECTOR: UN 2,2%!!!!!!!!!!
  • DE TODA LA SOJA QUE SE CULTIVA, SE EXPORTA EL 95%!!!!!!!!!!!
  • deducción 2: MUCHO MÁS DE UN 25% DE NUESTRAS TIERRAS SON CULTIVADAS PARA LUEGO SER SU PRODUCCIÓN ÍNTEGRAMENTE EXPORTADA!!!!
  • deducción 3: LA GUITA DE LAS EXPORTACIONES QUEDA INDEFECTIBLEMENTE EN MENOS DE UN MILLAR DE PERSONAS, Y HABLAMOS DE CIENTOS DE MILLONES DE PESOS, POR UN LADO, Y GENTE QUE VIVE DENTRO DE NUESTRAS FRONTERAS Y SIGUE MURIENDO POR CAUSAS EVITABLES RELACIONADAS DIRECTAMENTE CON EL HAMBRE Y LA POBREZA.

repito, para terminar: las retenciones no son ni buenas ni malas: son NECESARIAS… pero este gobierno las aplicó para la mierda porque los chacareros que realmente tienen poder le bancaron, entre otras cosas, la campaña de las elecciones, y ahora no los puede mandar tan a frente porque no tiene ni una pizca de los ovarios que dice que tiene!!!

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ESPERO COMENTARIOS, NO SEAN COBARDES…!!!

 

May the Force be with you!

La constante exposición a excesiva información – que deja así de ser tal, para convertirse en ruido – conduce al desinterés y a la falta de atención. Ambos, fuentes de ansiedad y depresión que, además, nos aíslan en un individualismo único.

Planteemos las cosas de diferente manera, para no quedar encerrados en el camino único (de nuestra mente, y nada más que de ella, claro). Podemos pensar un mismo asunto desde casi infinitas posturas, es lógico… pero tomemos únicamente las pertinentes, ¿sí?.

Prosigo con mi ejemplo: La superproducción de información.

Atacamos a este supuesto monstruo apocalíptico porque nos lleva a la desinformación por el absurdo, es decir, por el por el camino contrario y menos esperado. Los medios nos aturden durante las veinticuatro horas, y como conclusión, nos volvemos sobre nosotros mismos, cerrando los sentidos a lo exterior – y no sólo referente a lo social – y liberando consecuentemente nuestras peores facetas como miembros de una comunidad desarrollada: el individualismo y el egoísmo.

Sin embargo, esta sobreproducción de datos (para formularlo de manera más apropiada) forma parte de un proceso mucho más abarcativo, mucho más… humano, al que le debemos mucho (sino todo) porque es el que nos ha traído hasta aquí:

Hay un ‹‹producir›› constante en nuestra Historia. La Humanidad no ceja en desplegar su carácter y comportamiento específicos por su entorno, vaya a donde vaya (no así, los otros animales, menos evolucionados que nosotros… limitados como están por éste).
Esta ‹‹fuerza conquistadora›› – por más aprensión que genere, tal es su función: Conquistar para Desarrollarseigual (por algo será) que el capitalismo… –, posee dos corolarios inmediatos, el primero de ellos, es resultante de aquel efluvio de información (datos absurdos, innecesarios, que no dicen nada, nos confunden y nos pierden), y consiste específicamente en nuestro naufragio, diario y constante, en el torrente de textos que nos atraviesa frenéticamente y que nos deja girando en el lugar como trompos.

Sin embargo, lo anterior trae aparejado un segundo corolario: contraparte fructífera y casi mágica, como un hecho al que la palabra “rescatable” le queda chico…:

La fuerza conquistadora de la que hablamos, proviene de la misma naturaleza que hace emanar ARTE al Hombre por todos los poros…

¡En esta era ha habido tal desborde de producciones artísticas como nunca se hubo presenciado! Música, Letras, Estructuras multiformes, Imágenes estáticas y en movimiento, y sus innúmeras combinaciones… incluso, si bien el mercado ha inundado la civilización con su presencia, no menos incidencia tuvo el arte, su “hermana sabia”, que también ha sabido encontrar la forma de diseminarse en todos los aspectos de la vida del ser humano…

Todas estas formas artísticas de expresión, colman cualquier necesidad abstracta – por llamarla de alguna manera, sin entrar en confrontación con lo religioso, tópico que también abordaremos en sucesivas entradas en este blog, por supuesto –, sólo debemos re-descubrir la manera de hablarlas, en el lenguaje que nosotros mismos, en calidad de creadores, hemos inventado para ellas.

Visto y considerando que la superproducción de arte y la sobreproducción de datos (pseudo-información) conforman conjuntamente – aunque sin abarcarla en su totalidad –, lo que llamamos Cultura, es probable que valga la pena soportar la antedicha invasión abrumadora de ruido; y encarar así, el aprendizaje para el discernimiento (tal y como lo hemos estado haciendo con el lenguaje de las artes) necesario para poder convertir los “datos” en sumatoria conciente de “ruido” desechable, por un lado, e “información” útil y constructiva, por el otro…

¿No les parece que el precio por tanta belleza es válido?

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