Once

«once»

verano es invierno sin tus ojos azules

sin los pájaros implacables que vuelan rapaces hacia mi orgullo desde tus labios

y que necesito sigan machacando

para volverme más humano

verano que se vuelve invierno sin tus ojos tiernos

sin la cáscara humosa de tu alma que penetra en mi olfato y se queda allí riendo

para siempre

acompañada de recuerdos de momentos de hace apenas un momento sellados para siempre

en el recuerdo

pero que ya serpentean por todo mi ser interrumpiendo el silencio…

tratando de recordarte sin olvidar el miedo a la voracidad palpitante de tu cuerpo

las urgencias del pensamiento

ni las olas sempiternas aleteando entre los poros fulgurantes del sentimiento…

verano esperante

verano vestido de invierno precoz e imaginario

pues desde aquí, hasta que comience a irme volviendo

me acompañarán tus labios

tus pasos de tango

tus ojos tiernos…

Siendo sólo Ser (9)

Y comentarle a la sociedad que no le pertenezco, entre mate y mate, mostrarnos quién soy, qué merezco…
Dejame ir, perderme en serio.
Dar un único paso en falso a los ojos del gentío, que es decir:
nadar en el Universo.

Robótica Dialéctica: ¿es regresar o necesitarte? No querer contestar!
Ser aire…

Me olvido… me olvido de ser yo mismo
entre tantas palabras agentadas desgranando nuestros cuerpos…
que es decir:
jamás ejercí de loco del todo,
ni fui libre,
ni aprendí a ser nadie…
pues nadie podría nunca contestar nimiedades ni ensalzarse jamás en debate alguno… si no cree
-como el perro y las hormigas no creen-,
en las verdades.
Nadie, que es decir Yo, si pudiera ser Nadie, esgrimiría jamás postura alguna
-que no fuera la de sus carnes sonriéndole al Tiempo-,
ni daría su opinión al Otro,
¡¿qué opinión puede tener el viento?!
 
Viento: caricia que nos hace el Universo…

Quiero ser afecto recorriendo una piel,
antes que monumento.

Borges

Borges…

Ajenjo
se escurre
de su sonrisa amable
El lenguaje se le desprende
caricia lluviosa
y capital
que refresca este deshidratado follaje
(la humildad no quiere salir de su escondite matinal)
¡cuánta sabiduría de roble nadando!

Sólo me quedan los ojos, pobres marcas
de humanidad desbaratada de mi joven ser
astillas tímidas
que quieren aprender
de tus ojos
otros, acuosos, libres, libres,
¡Borges!
Eres mi abuela y mi padre,
eres el aire
y toda esa suave sonoridad sajona
llena de agua y de albahaca
¡Basta de aprender!

¿Cómo avanzar hacia atrás habiendo presenciado tu canto?
…el calibre claro de tu boca liviana que enseña
y mi corazón comprimido por la comprensión…
y por la ingenuidad de tu mirada azucarada

¡¿Cómo ser poeta, ahora?!
No se trata de gastar tinta
ni electricidad
ni de aprovecharlas
no se trata de la posteridad,
ni de la precisión
¡se trata de vivir en las palabras!

(Desde aquí abajo me gusta rozarles la pancita blanda y blanca a tus palabras
–de contrabando, sí–
con mis oídos y mis entrañas
a tus palabras voladoras
con mis oídos
y la yema inocente de mis dedos…)

cartones

Me destapo aunque no haya amanecido
(cansado como estoy de añorar el caramelo de tus ojos)
y tengo frío…
Te juro que voy a revolear las palabras un día de estos!
y saldré corriendo    ( llorando )    a buscarte…
Pero todavía no.
Aún soy sangre seca en el tibio barro:
no pertenezco, no estorbo…
(y no sé correr…)
Eso sí:
En cuanto se vayan callando los bueyes del hambre, me haré rienda, sinsentido,
me haré aire,
…y dejaré de buscarte!
Mas,
por ahora,
desnudo,
en mi cama,
de alambres,
seguiré añorando tu cuerpo frío,
intentando disolver en alcohol
un triste destino infame,
arremangando caminos,
transitándolos a lo cobarde…
     sin olvidar, claro,
           …que Soy Sangre!