Edito mis libros y necesito tu colaboración!

(Texto Importado desde Idea.me, ingresa al sitio clickeando aquí y busca mi proyecto para colaborar con el financiamiento colectivo de mi obra)

Portada 4 Tapas con Formas de Pago.jpg

Gracias por obsequiarme un minuto de tu tiempo. Sé que vivimos a las corridas y de verdad aprecio el gesto.

Mi nombre es Diego, nací en la provincia de Santa Fe, Argentina, pero me he estado mudando infinidad de veces desde entonces, siempre buscando libertad, independencia, siempre buscándome.

Y siempre encontrando: belleza y aprendizaje. También encontré dos pasiones que me definen más allá de mis deseos personales: el taichí y la escritura.

Hoy, ambos convergen en mi último libro, “Taichí, aquí y ahora”, que presento junto con las demás obras de mi creación, en un solo lanzamiento editorial.

Hoy te ofrezco 7 paquetes de obsequios diferentes como recompensa por tu colaboración, al ayudarme a financiar la edición de manera colectiva. No busco fines de lucro, sino dar a conocer mi obra. Ten plena seguridad de que todo el dinero irá destinado a la edición simultánea de mis cuatro títulos y cada colaborador recibirá de acuerdo a lo aportado en esta campaña, que puedo realizar hoy, gracias a Idea.me y a la Editorial La Luna y el Gato, pero muy principalmente, gracias a VOS.

Mis libros:

Definitiva Taichí aquí y ahora.jpg

Taichí, aquí y ahora” contiene prácticamente todo lo que he aprendido en casi una década de sumergirme en la práctica y el estudio del taichí. Te vas a encontrar con un texto muy cercano, escrito desde la mirada del practicante (muy diferente a lo que hallamos por lo corriente en este tipo de libros, que suelen ser ajenos, distantes o fríos) que te ayudará a llevar una vida relajada y atenta a lo que es más importante. Practiques taichí o no, espero que leerlo te ayude tanto como a mí me ayudó escribirlo.

Definitiva Los nuevos (con subítulo)

«Los Nuevos”, una novela de suspenso y mucha acción, pensada para reflexionar nuestra propia existencia, que tiene la cultura zombie como excusa, pero sin ninguno de sus clichés. (Si sos consumidor de este tipo de literatura o películas, te vas a encontrar con un interesante detalle que podemos debatir una vez la hayas terminado de leer…)

Definitiva Líneas ígneas

Líneas ígneas” es la selección de mis mejores poemas. Desde hace pila de años escribo algo así como garabatos poéticos que, con mayor o menor fortuna, he ido difundiendo con diferentes motivos y propósitos: psicoanalizarme a mí mismo, ganar concursos literarios y -obviamente- conseguir novias… pero nunca editados en papel, hasta hoy.

Definitiva La función del autor.jpg

La función del autor”, un ensayo actualizado sobre la función que cumplen particularmente los escritores de ficción en la cultura de nuestro siglo, más allá de los soportes y de las épocas. Estoy convencido de que nosotros contribuimos de manera notable -aunque subrepticia- a la transformación social en toda su amplitud.

Estos son mis libros hasta el momento. La buena noticia es que, si estos lanzamientos son exitosos, me voy a poner manos a la obra con un libro de emprendedorismo que ya estoy pensando…

Quiero agradecer a la gente atenta y capacitada de la Editorial La luna y el gato, ya que gracias a sus agudos aportes, mi obra ha mejorado cuantitativamente, por lo que recibirás objetos de altísima calidad, sean cuales sean los títulos que escojas, incluso en sus versiones digitales.

Por favor, dale me gusta al video y compartí este enlace con personas a las que sepas pueda interesarles.

Agradezco inmensamente tu atención y tu aporte.

Diego.

ojo abierto

ojo abierto…

calor sin calorías
calor de luz
lombrices de nieve bajo la piel
un lengüetazo de dulce de leche blanco en la frente
resbaladizo como el agua
pero con manos que agarran
la poesía me convierte en un ojo adentro del viento
sonriente y abierto
la poesía borra huellas
desata
me llena de sangre el contexto
esta sangre no hollywoodense
rellena de poetas
esta sangre que no conoce muertos

d.

Sol ambiguo

Sol ambiguo…

Acaso sea mi rencor impotente lo que me haga verlos de ida

feloces velices, tan cómodos y llenos,

y amoldados a la rutina tan perfectamente.

O estos ojos de escribidor caminante,

que me protegen

(traicioneros de vuestra inercia enmohecida)

de arrojarme cotidiando a la fatal cubetera.

Saltan, saltan, saltan, pero todos terminan

sapos destripados en la carretera

de la vida,

(soy yo una lagartija que el cielo mira

–lágrimas en mi cara sonriente–

…al no poder ser golondrina!)

¿Dónde tu caricia amable, Sol ambiguo:

Secándoles la sangre en costras a algunos,

y apagándoles las últimas células con vida…

pero manteniéndonos a otros,

tan la sangre tibia?

¡Oh, Sol ambiguo, gran justiciero cobarde!:

No me cuesta ser transparente pues, de tan simple,

me he vuelto insondable…

Ni me cuesta ver en ti a la Poesía:

que a veces acaricia, pero que siempre arde…

el vidrio no sirve

el vidrio no sirve.

corriendo, jadeando, sonriendo, la pequeña célula que no existe por separado pega un salto y se pega. ahora son un cuerpo blando con ojos que crece y espera. el libro le hace germinar las manos al cuerpo como gramilla en el rocío del futuro. manos para el futuro que llueven. volátil polvo en los ojos, que ya no molesta.

la cantidad.

células piel. células corazón. células futuro rodante y pensante. células que leen y aceptan. que tratan a la memoria como a una tía pesada, pero que sabe cocinar. una curita al alba, el cuerpo abraza la corteza de la tierra y se ahermana. reinado tornasol, lo uno. desencapsulada transparencia enraizante y calma como el agua. completa como el agua. como tus abrazos en invierno. como en otoño tu mirada. sólo en la bruma consigue respirar mi pequeña célula que no existe por separado. naturaleza humana. futuro de barro fresco y pisadas de humo.

no nos parecemos en nada

No nos parecemos en nada. Pero somos lo mismo. Degluciones maquiavélicas de un dios machista y tarado que no sabe abrir los ojos. Fresas rancias que la doncella pasó por alto y su mastín pisoteó luego de olisquearlas distraído. Como nosotros viviendo. Comiendo, cagando y cogiendo. Muriendo. Todos parados en la misma baldosa con los pies en el aire. Sin saber adónde mirar. Sin saber qué hacer. Si correr o despertar. Todos desnudos pero tapándonos el sexo y los ojos alternadamente con una mano o la otra. ¡Ay, de los mancos! Yo no tengo manos pero no soy ningún manco: mis ojos saben agarrar con la fuerza de cien osos rojos como mis ojos rojos como osos rojos como mis ojos que lo agarran todo y hacen maravillas entre la mugre y el barro, a su antojo. La gente está hecha de helado de frutilla. Soy la inconmensurable lengua que se retuerce cual lombriz herida de muerte, clavada en el tronco podrido del árbol más añejo del pico más alto de mi propia sombra. En el medio, yo/esta-lengua tengo/tiene un tajo que se abre como las aguas del mar rojo, pero en lugar de peces, saltan ojos rojos como osos. Rojos despojos de humanidad que atacan todo lo que se mueve: gentes perennes o gérmenes congéneres, lo engullen todo, y todo lo devuelven en forma de heces verdes con la forma del dolor que siento a la medianoche cuando todavía la lengua no se abrió y el trillón de ojos duerme a su antojo. Es evidente. No nos parecemos en nada. Pero somos lo mismo. Tú y yo, eso es otra cosa. Tu y yo somos cosas diferentes, pero semejantes como dos gotas de agua. Tú eres carne de mi carne; yo, una idea abrazándote. Nado en tu cerebro como una mosca drogada, drogándote, contaminándote, …¡como si hiciera falta! No. Ya no navego. Y tampoco me quedo quieto. Ya no hay un dónde en tu cerebro. El cuándo ya pasó. El cuándo se ha convertido en tinta seca que espera nuevos ojos como osos que arranquen las ideas del foso de mis ojos, que tomen la piedra y retomen mi sisifear eterno, que recojan la lágrima eterna, la lágrima intrínseca que recorre la piel de la Historia como un enamorado. El dónde es la cumbre que no es plana, sino un cono infinito. El cuándo es música en el silencio, el cuándo es brazada de nonato en el océano de la nada. El cuándo es literatura…