simple humano

Soy el verbo.

Al mismo tiempo, soy algo que no es el verbo, porque me parió la carne y el lenguaje es aire. Soy hacha, talante, luciérnaga y cofre. Soy papada, isopo, casa. Muerte durmiendo. Montaña, noche, carruaje cayendo. Pero todas esas cosas son sin mí. Antes de mí. Y lo seguirán siendo… ¿Qué soy, entonces, si no soy el verbo? ¿Soy agua? ¿California? ¿Espumadera hirviendo? ¿Soy fruto? ¿Lisonja? ¿Corona, bruma, …sahumerio? ¿Qué soy, si no soy el verbo? Soy la nada, el tiempo, un par de zapatos en invierno. Soy brazos que se arremangan para atrapar el aire. Un ojo que mira y, a veces, TV. Soy mi madre y mi padre, y mis futuros vástagos, si los hubiera. Elefante. Soy hoy. Soy afuera. Soy jugo y juego, soy fuego anhelante. Mortal que llora, que trae de comer. Caricia amadora. Morada del Ser.

No.

¿Soy Deseo?

No.

¿Odio?

No.

¿Amor?

No.

¡¿No?! …¡Pues a la mierda la carne si no soy amor!

¿y… Tao?

No.

¿Zen?

Menos.

No importa… Soy fuego.

¡Y hasta la llama más insignificante sabe desatar un infierno!

farol

soy un maldito farol.

soy un maldito artista.

soy un maldito.

¡¿quién, sino yo, ha de amarme

sin sucumbir?!

¡¿quién, sino yo, habrá de reír

ante la carne?!

¡¿quién, sino yo?!

un Poeta…

¡o un Infame!

d.

Joven grito viejo, rescatado del tiempo… (A propósito de las caricias que recibí tras leer el siguiente texto de Gregory Corso sobre su condición de poeta… texto al que adhiero y recomiendo…):

Gregory Corso – Algo Acerca de Mis Comienzos … y Lo Que Siento Ahora

te quiero

te quiero chocar de frente como suelo chocar automóviles y cuando estés por derramar toda esa belleza que es tu soledad por el suelo estirar mi torpe cuerpo hacia tu luz para comerte y que no sientas nada y que toda esa pureza que es la piel fina y suave de una estrella no conozca frío glauco ni la dureza vil de la verdad y si quieres me avisas pronta y te respiro hacia afuera como quien exhala benjuí panales o blanco para que una vez en mi inhóspito mundo veas mi realidad y mis ganas y sepas hay otra forma de vida entra que te espero hace años desde que convidé mis pupilas con nostalgia de muerte y las sinrazones duermen en mi mente

entra

por favor que sí que estoy solo melancólico desviado confundido y

muerto

anti-fuego

Hilos de hielo comprimen mi futuro en una red cada vez más apretada: son las otras posibilidades, las ignoradas, las que pudieron ser, pero que murieron antes de ser comprendidas, abrazadas…

A veces, recordar es como entrar al cubil cálido y calmo de mil pirañas voladoras que persiguen incansables mis neuronas, mi sangre, mis ganas…

Cada piraña, cada hilo de hielo, me acompañará hasta el último de mis días, torturándome, o recordándome que pude haber sido otro, que es lo mismo…

Pero es justo.

Justo lo que merezco.

Justo lo que necesito.