Voy siendo como siento (8)

Conocí Tarija. Horrible ciudad. Pero tierna, humana y, sobre todo, cercana…
Turista desprevenido, me cacheteó su fealdad, pero aun así, la sentí más próxima que a mi admirada Buenos Aires.
Tarija y su api, sus pastelitos y su sopa de maní, Tarija y sus humitas asadas, dulces y tibias como el amanecer de Tarija; siempre con sus cholas y sus perros parias revolcándose en el viento, en el polvo y en el tiempo…
¿Qué es Tarija?
No una ciudad, ciertamente, más bien una mano abierta y ajada que la Pacha tiende a sus hijos hambrientos. Mano infinitamente generosa, pero vacía.
Tarija y sus habitantes de barro, pedacitos de humanidad tostados por el sol, abriéndose camino a machete por entre la carne de la tradición, forcejeando adormecidos entre el sabio antaño y el facilismo del hoy, escamas azucaradas de una serpiente que no cesa de mudar su piel.
Mas no me confundo…
Todos ellos, peces en el agua.
Toda Ella, Tarija, camuflada en la montaña.

He conocido muchas poblaciones (nunca serán demasiadas) que se recostaban en las serranías o que jugaban, con pereza, a las escondidas en la montaña… Todas ellas, iguales entre sí.
Como las personas.
Distinto nombre, quizás, pero no me engañan, a todas las peina el mismo viento, las nutre igual raíz: todas suspiran atadas al universo (…más que a las nacionalidades!)
No hace mucho me enseñaron eso,
entre mate y mate,
entre verso y verso…
por eso mi libertad, sin herrumbre,
sabe ahora desplegar sus alas,
y por eso mi mirar,
-más que visión, latido-
abraza a todo
y se aferra a nada…

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6 comentarios en “Voy siendo como siento (8)

  1. Conocí Tilcara también, en el año 2006. Pero a diferencia de tu percepción, me pareció bellísima, plena de luz y montaña, de personas amables, de pucarás perdidos, de llamas para acompañar las caminatas por los senderos montañosos bendecidos por la Pachamama. Tal vez ni tu visión ni la mía sean ciertas, o tal vez ambas.
    Un saludo cariñoso, Diego.

    • Bell@espíritu, en realidad, me encantó conocer Tilcara! Es sólo que con mi inexperto manejo del lenguaje tal vez no pude hacer notar que, mientras escribía, abrazaba a Tilcara todo el tiempo…

    • Viste, Bell@espíritu? Tilcara vino a suplantar el nombre más seco de Tarija en mi cabeza! Tanto así, que no me di cuenta del error y aun cuando te respondía a vos, yo estaba pensando en Tarija, y no en Tilcara! Ahora, para aclarar todo, te digo que Tilcara me parece bellísima, al igual que Humahuaca y Purmamarca, poblaciones a las que he ido en varias oportunidades, muy sencillas y pintorescas en su contacto con la naturaleza… Tarija, mmm, eso es otro cantar: me despierta mucha ternura y por eso le escribí lo anterior desde el corazón, pero estéticamente no me agradó para nada… Bueno, eso era todo, aunque aún no pierdo el rubor en mis pómulos por tremenda confusión! Jajaja… Besos!

  2. Se me cae la cara de la vergüenza! Escribí Tilcara (y encima como cincuenta veces!) cuando en realidad quería decir Tarija, Bolivia! Çe terrible! Çe terrible! Jajaja… El tema es que si cambio el nombre ahora, se le va el ritmo al tujes! Fuck. Ardua decisión, pero debo hacer el cambio, en honor a mis imágenes mentales, pues todo el tiempo que escribía el textito, pensaba en Tarija y no en Tilcara, aunque la tan bella fonética de la segunda se interpuso para el error…, supongo, que por mi tendencia a buscar musicalidad en las palabras. Bueno, pido disculpas a los lectores, y renuevo hasta el título mismo de la entrada, pero, como diría Forrest: “Shit happens…”

    • Cuando leí que no te había gustado Tilcara me pareció extraño, pero habida cuenta que hace poco unas personas contaron que habían detestado Humahuaca…Igual creo que cada uno vibra con los lugares de acuerdo a su onda, y todo es válido.
      No conozco Tarija, sí he estado en La Paz, Santa Cruz de la Sierra y Valle Grande en el camino del Che; Bolivia me ha parecido alucinante por su energía, es como estar en otro plano, supongo que por la cosmología andina que también se encuentra en el norte de nuestro país y en Perú. Pero coincido en que su estética no tiene nada que ver con lo habitual, y sus ritmos tampoco.
      En cuanto al error, no te preocupes, estamos para equivocarnos, rectificar y reírnos de nosotros y con los demás.
      Un saludo cariñoso y agendo Tarija para cuando vuelva al norte. Diego.

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